Yornelis Vidal Galván
Colombia – Corregimiento de Flor del Monte (Ovejas - Sucre).
Cambio clave: Pasar de sentirse inferior y decir “no puedo” a reconocerse capaz transformó su manera de decidir y de proyectarse.
En la Subregión de Montes de María, en el departamento de Sucre, Yornelis Vidal Galván nunca se había preguntado si podía generar sus propios ingresos. No porque alguien se lo prohibiera, sino porque no lo había considerado.
En su casa, el orden parecía claro. Él trabajaba. Él respondía. Así lo había aprendido.
“Mi compañero era el que tenía que solventar mis necesidades… no miraba otra visión de que yo sí podía tener mi propia autonomía económica”.
Esa frase resume años de costumbre. No era conflicto abierto. Era una idea asumida.
Cuando comenzó a participar en ASOMVIFLOR – Asociación de Mujeres Víctimas de Flor del Monte, lo hizo sin una expectativa concreta de cambio. Fue aceptar una invitación. Escuchar. Aprender. Compartir con otras mujeres que también habían vivido situaciones similares.
El primer proyecto productivo fueron gallinas. No funcionó. La experiencia dejó frustración, pero también aprendizaje. Decidieron reorganizarse y probar con la cría de ovinos. Empezaron con nueve animales. Con el tiempo, el número creció hasta 21.
El terreno no siempre ayuda. La sequía complica la alimentación. Las hembras están en proceso de gestación y todavía no reciben ingresos constantes. El proyecto exige paciencia.
Pero algo ya había cambiado antes de que los animales aumentaran.
“Ya no solamente tengo que estar atenta a lo que diga mi esposo… voy con mi propia autonomía.”
La autonomía, para ella, no significa independencia absoluta ni ruptura familiar. Significa participar en las decisiones económicas, entender el ciclo productivo, asumir responsabilidades que antes no imaginaba. Significa que el ingreso ya no es un territorio ajeno.
Antes se consideraba tímida. Le costaba intervenir en reuniones o expresar su opinión. Hoy habla de planes, de proyecciones, de crecimiento. El proceso le permitió reconocerse capaz.
En su hogar también hubo movimientos. “Al contrario, él hace un apoyo para mí… ‘vamos, yo te acompaño’.” La economía dejó de ser un asunto exclusivo de uno solo. Se convirtió en conversación compartida.
Con el acompañamiento del proyecto #ArraigoCaribe, implementado por We Effect y financiado por la Embajada de Suecia en Colombia, y el fortalecimiento organizativo impulsado por FEDECARIBE junto a procesos de formación técnica como los del SENA, el grupo consolidó una base que hoy sostiene ese cambio.
Yornelis no habla de empoderamiento como concepto. Habla de poder decidir. De no asumir que el ingreso pertenece únicamente a otros. De saber que puede iniciar un proyecto y sostenerlo, incluso cuando los resultados no son inmediatos.
“Teniendo nuestra propia empresa… podemos entusiasmar a otras mujeres.”
El crecimiento del proyecto todavía está en proceso. Lo que ya es definitivo es la certeza con la que ahora se piensa a sí misma.
Texto de la serie #StoriesOfChange.
Desarrollado por Juan David Betancourt y Ana Daniela Morales Flórez, para el proyecto #ArraigoCaribe de We Effect Colombia.
Basado en la entrevista a Yornelis Vidal Galván